31 de agosto de 2011

"Psico-perspectivas teatrales" (María Guidobono) para Foro de Baires


www.forodebaires.com.ar
de La nave producciones
Ana Leguisamo Rameu

"Psico-perspectivas teatrales " en Foro de Baires, se trata de mis reflexiones sobre obras teatrales que he visto y sobre las cuales quiero hacerte llegar mi visión. Y si te gusta la obra, podés ir a verla. En esta ocasión:

"La mujer de antes"

Psico-Perspectivas
Por María de las Mercedes Guidobono

Si la obra pudiera tener otro nombre, bien podría llamarse “La marca” o  “Las marcas”. Se trata de las marcas que dejan en la mente y en el cuerpo, las palabras que se dicen, palabras que no se pierden, palabras que tienen peso, que tienen valor para quien las escucha. ¿Y para quien las dijo? Parecen no tener valor. Cosas que se han dicho en una edad de juventud, tienen un halo de impunidad. Como si ciertas promesas a ciertas edades no fueran jamás a cumplirse. 

La obra habla de significantes que trazan destino, de una historia que se quiere repetir en la generación siguiente,  de alguien que de alguna manera viene  a reivindicar el valor de lo que se dice.

Pero entre lo que se dice y es: existe un desfasaje. Ese desequilibrio busca su equilibrio en las interpretaciones actorales, llenas de profundidad y naturalidad: el recorte de una rutina matrimonial, con un ingrediente inesperado nos traslada hacia 24 años atrás, a la vez que seguimos en el presente. Es el tiempo una cualidad o una calidad que permite ser siempre y reparar siempre? ¿Lo pasado es “pasado” si tiene efecto en el presente?

La trama llena de suspenso, por momentos risa, y sobre todo una mística particular del paso y no paso del tiempo, donde los espectadores se encuentran atrapados en un dilema: el valor de lo que se dice vs. el valor de los hechos.

¿Qué importa más: lo que se dice o lo que se hace? Porque Romy, más allá de lo que reclama, y viendo todos los hechos, pide, necesita! que su amor le diga que todos esos hechos no significan nada en su vida, ya con decirlo ella se conforma de alguna manera. Ella quiere palabras, palabras que sean cumplidas. Palabras eficaces.

Tras el recorrido típico de una charla matrimonial, lo que se dice cobra diferentes sentidos: reproches, reclamos, amor. Lo que puede decirse y lo que no puede decirse en un matrimonio. Los que habitan en las palabras y los que dicen palabras vacías. Pero el amor de 19 años: ¿Es realmente amor, o años que pueden llenarse en cajas? Cajas que contienen historia, y cajas que tienen marcas.

Los actores, compenetrados en sus papeles, nos transmiten a lo largo de toda la obra, algo de lo imposible, un resto de ese real que se escapa en el lenguaje, aquello que resiste a significarse.

En penumbras, los espectadores no pueden dejar de seguir la escena final, que sin duda alguna atrapa por lo siniestro, porque la falta de significante hace de efecto inesperado que dará un sinsentido a la obra.   
------------------------------------------------------------------------------------------------------------ 
La mujer de antes
En El Excéntrico de la 18°
(Lerma 420)
Localidades: $40 (estudiantes y jubilados $30)
Reservas: 4772-6092
Viernes 23hs
Una mujer desencantada vuelve buscando una imagen que ya no existe. Un amor prometido que no está. Un rechazo. Otra promesa de amor, repetida en otra boca. Una muerte y la imposibilidad de reparar el paso del tiempo.
Sin embargo en sus líneas hay encerrado mucho humor, a veces ácido, a veces ingenuo, que ha sido potenciado por el tono de las actuaciones, buscando una equilibrada alquimia entre tensión, suspenso y risa.

Elenco: Sol Titiunik, Juan Carlos Cáseres, Marisa Aguilera, Fernanda Penas y Nicolás Goldschmidt 


Espacios abiertos y salud mental (María Guidobono) "10 in the city"


Espacios abiertos y salud mental (María Guidobono)

Tema desarrollado en el programa de radio "10 in the city" conducido por Ana Leguisamo Rameau, todos los lunes de 11 a 12hs por www.arinfo.com.ar (la primer radio en internet)

Hola Ana, qué tal? En esta oportunidad estaremos hablando sobre los espacios abiertos, tan necesarios para la recreación física y mental para los vecinos.
En Capital Federal, cada vez más asistimos a la demolición de aquellas casas viejas, de antaño, para la construcción de edificios. Aún así, muchos propietarios se niegan a vender sus casas y entonces vemos algunas casitas entremedio de grandes torres. Es un paisaje bizarro a veces.
Así es como muchos porteños, viven en grandes edificios, esas torres nuevas, lujosas, que ofrecen al propietario, entre otras novedades el SUM, salón de usos múltiples, donde pueden realizar eventos.
En el primer programa hablábamos de pertenencia barrial, señalábamos lo que significaba para una persona sentirse perteneciente a un barrio, y conocer a sus vecinos.
En ese sentido, la contrapartida, de esta nueva forma de habitat, es el desconocimiento de estos vecinos, y vivir una vida aislada dentro del departamento, y hallar incluso formas, para no tener que salir, como esto del SUM, así como también esos complejos edificios, donde poseen pileta y spa.
Cuanto mejor se esté dentro, menos la gente quiere salir. Estas nuevas formas urbanas de vivir, corresponden a épocas de inseguridad, y además tiene que ver con la posmodernidad y la individualidad. Pero además también esconden y fomentan las fobias, como por ejemplo la agarofobia: el temor a estar expuesto en espacios públicos, o los ataques de pánico, que tienen que ver con un miedo a la muerte, un miedo extreño e irracional a salir solo, y afuera. Por lo cual, vemos que todo tiene que ver con todo. 
También existen departamentos de ambientes muy chicos, en contrafrente, oscuros y pequeños, donde mucha gente vive en plena ciudad, de manera acinada.
¿Qué pasa con la salud mental de estos vecinos que viven en individualidad y encerrados?
Me parece que para hacer una vida saludable, tanto física como psicológicamente, necesitamos un equilibrio entre espacios cerrados y espacios abiertos. Es muy importante la luz solar, que da energía, no sólo física sino mental, no es lo mismo arrancar el día con una luz artificial, o a oscuras, que  tener iluminación natural desde temprano. Observemos las plantas, ellas para crecer saludables, necesitan agua y luz, cuánto más los seres humanos?
Me contaba un consultante acerca del cambio real que experimentó en su vida, cuando luego de cuatro años de vivir en un departamento pequeño en Capital, contrafrente, sin saber si el día estaba soleado, si nublado, prendiendo la luz desde que se levantaba para ir a trabajar hasta que volvía del trabajo. Me contaba que en muchas oportunidades a pesar que el depto era hermoso, y tenía una ubicación buenísima, se sentía sin energía, triste, para él quedarse un día descansando en ese lugar no era muy reparador, sólo veía el avance de las horas en un reloj, pero a través de la ventana, siempre era lo mismo. Se dijo a sí mismo, que el día que pudiera se mudaría a un lugar con luz, y tuvo la oportunidad de mudarse a un barrio de la capital, donde quizás estaba más alejado del centro, pero halló un departamento con ventana al frente. Fue un cambio contundente, la luz la prendía al atardecer, eso le daba ánimo.
Quizás no todos tengan esa oportunidad que tuvo mi consultante, de hacer un cambio así. Pero la Capital nos ofrece, además de casas y edificios, como mencionamos: espacios públicos. Se trata de plazoletas, plazas, parques. Donde hay árboles que nos ofrecen oxígeno, recreación visual, y lugar para los adultos, y también para que los niños jueguen.
Me gustaría mencionar un estudio que hicieron los investigadores en la Universidad de Columbia: hallaron que el porcentaje de asma en niños entre cuatro y cinco años de edad bajaba en un 25% por cada 343 árboles por kilometro cuadrado. Si hablámos de asma, en psicología es una de las enfermedades que tienen causas psiquicas además de físicas. Es lo que se dice una enfermedad psicosomática.
Por lo cual, me interesa reflexionar, sobre cómo influye nuestra forma de vida, nuestro habital en lo mental, en nuestras conductas.
Te invito a que pienses: qué porcentaje en tu vida estás adentro y que´porcentaje en tu vida estás afuera, en un lugar abierto con árboles?¿Conocés la plaza de tu barrio? Sabías que puede ser muy importante para tu salud física y mental organizar un día de paseo en la plaza? Los viejos pic nics de antes, una tarde de mates, entre amigos o en familia, los chicos jugando a la pelota,  andando en bici, la gente que quiere hacer deportes es un buen lugar, dar la vueltas, etc. 
A veces los problemas diarios se vuelven una tortura entre cuatro paredes. Parte de poder calmar nuestra ansiedad, y salir del caos de la rutina porteña es recrearse en un parque, en una plaza. Más allá de no hacer actividad física, sentarse en un banco y respirar aire puro, relajadamente ayuda a distendernos, ver las cosas desde otra perspectiva.
Además es algo gratis que puede hacerse sin la excusa o impedimento de la falta de dinero.    

La Plaza Ceferino Namuncurá se encuentra en las calles Arregui y Porcel de Peralta, donde se encuentra una escultura dedicada a él. La Plaza Don Bosco, de casi 16.000 m2, en realidad pertenece al Hospital Vélez Sarsfield y es lindero a éste, se encuentra entre las calles Lope de Vega, Miranda, Elpidio González y las paredes del Hospital Vélez Sarsfield.
Otra plaza del barrio es la Plaza Monte Castro ubicada en las calles Miranda, Mercedes, Gualeguaychú y González.
La “placita Falcón”, “placita Guevara”. En las calles Coronel Ramón L. Falcón, Diputado Osvaldo Benedetti y el Pasaje Particular, tiene una superficie de 7300 m2, y espera aún que la Legislatura de la ciudad legalice su nombre actual que tiene la particularidad de haber sido elegido por sistema de votos por sus propios vecinos. 
Quiero agradecerles a todos los oyentes que nos estuvieron llamando y escribiendo al programa, proponiendo temas y comentando los que ya charlamos, invito a que sigan comunicándose con nosotros y se sumen otros.     

27 de agosto de 2011

Los conductores porteños y la agresividad (María Guidobono)


En el programa de radio "La naranja", estuve trabajando el tema de los conductores porteños y la agresividad. Basándonos en este estudio:   

ESTADISTICAS: Conductores porteños

Fuente: Perfil.com  Febrero de 2011


·        1 de cada 4 conductores padece disturbios psicológicos.
·        Las mujeres son más agresivas que los hombres, especialistas detectaron 27% más agraesivas a las mujeres de entre 26 y 46 años.
·        Más del 30% de los que tramitaron o renovaron sus licencias, a fin del año pasado presentó rasgos de agresividad.  Colectiveros con este rasgo: 20%. Taxistas con este rasgo: 27%
·        El 45% padece de labilidad yoica
·        Agentes agredidos: desde septiembre 2010 hasta febrero de 2011, 23 agentes fueron agredidos y sufrieron lesiones físicas. Dentro de esto, 3 agentes fueron intimidados por los infractores con armas de fuego.
·        El 23% fueron realizados por mujeres.
·         La mayor cantidad de agresiones se registraron en Palermo, San Telmo y Parque Chacabuco. 
   

"La calesita como espacio transicional" María Guidobono

Tema preparado para el Programa de radio "10 in the city", los lunes de 11 a 12 por www.arinfo.com.ar
Conduce Ana Leguisamo Rameu

La calesita como espacio transicional 



Hola, qué tal Ana! Hoy hablaremos sobre “La calesita, como espacio transicional”. Recordemos que, en la oportunidad anterior, hablábamos de la pertenencia barrial, de lo que implica el arraigo y desarraigo a un barrio. Nos escribieron muchos vecinos contándonos sus historias, y desde este espacio los invitamos a que sigan compartiendo sus anécdotas e inquietudes.
Así lo hizo Ricardo de Versalles, quien entre otras cosas nos mencionaba el recuerdo de la calesita, y me decía que se quedó pensando, con el tema de la pertenencia, si es que una calesita puede llegar a representar esa pertenencia para un niño. Así él lo sintió. Ricardo, desde ya, obviamente la calesita forma parte de un folclore particular, y efectivamente, dentro de la pertenencia a un lugar, así como la escuela del barrio, la sociedad de fomento, la parroquia, el club, etc, la calesita también tiene una influencia en el niño y en el adulto, que recuerda con nostalgia esa calesita que tanto tuvo que ver con su niñez. Pensaba en  el tango “Calesita de mi barrio” (Letra de Juan José Otero)

Calesita de mi barrio,
que en mis años de purrete,
eras el mejor juguete,
que me podian brindar,
cuando paso por tu lado,
recordando aquellos tiempos,
no se explicar lo que siento,
pero quisiera llorar. !Calesita de mi barrio!,
espejo de mi alegria,
tavez, el progreso un dia,
te lleve hacia otro rincon,
pero, tenelo por cierto,
que aunque deje de ser chico,
ha de vivir tu organito,
dentro de mi corazón.

Voy recordando esos años,
cuando al salir de la escuela,
dejaba "rango" y "rayuela",
y "vigilante ladron",
para correr presuroso,
hasta el viejo potrerito,
donde vos, con tu organito,
gambeteabas mi ilusión.
Cuantas veces, sn un cobre,
hasta tu lado llegaba,
para ver si me "colaba",
por descuido o por error,
y mordiendome de rabia,
pensaba en los cinco guitas,
que habia gastado en masitas,
talvez el día anterior.
Las veces que proteste,
al viejo calesitero,
!eh!,!diga!, no tan ligero,
asi nadie la va a sacar,
y el viejito ocultando,
su ya clasica sonrisa,
me paraba la sortija,
justo cuando iba a pasar.

Qué emocionante esta letra


Es un tango que nos hace viajar hacia el pasado, a los días de niñez, y a un símbolo de barrio como es la calesita. La ilusión de un niño al ver la calesita, al jugar en ella, no es una simple vuelta, sino una vuelta mágica, llena de fantasías e inocencia.
Nos preguntaba Ricardo, porqué será que estos símbolos tan característicos de los barrios se están perdiendo? ¿Por qué los niños de hoy no cuentan con una calesita en cada barrio? Es verdad, Ricardo, hoy todos los barrios no cuentan con una calesita, sin embargo todavía hay muchas, que gracias a los vecinos, al gobierno de la ciudad se siguen manteniendo como parte de la historia del barrio. Dentro de la comuna 10 las más cercanas las encontramos en  la estación Floresta y en Monte Castro en Jonte al 4700. Si entramos a www.calesitas.com.ar podemos encontrar las ubicaciones de todas las calesitas de Capital Federal, así como también historias pintorezcas.
Como decía el tango: “el progreso” quizás llevó a que muchas calesitas hoy ya no estén. No sé qué progreso es demoler parte de nuestra idiosincracia. Pero bueno, eso es otro tema. Sin embargo, aunque muchas calesitas no estén siempre hay alguien que pasa y comente: “en esta esquina…en este lugar, había una calesita” y son formas de mantener la historia del barrio.
Me parece importante mencionar lo que representa el juego en la constitución psicológica infantil. Un niño que no juega es un niño enfermo. Miren qué importante la valoración del juego en psicología.  Un niño debe jugar, debe poder jugar.
Tomo a Winnicott, que es un psicoanalista inglés, que introdujo la noción de espacio transicional, y el objeto transicional.
Quizás para explicar lo que significaba psicológicamente para un niño de ayer, que no contaba con tantos recursos como los que hoy en día puede tener un niño, dado el avance tecnológico, Internet, la play, los juguetes modernos. Antes, el niño podemos decir que utilizaba muchísimo la creatividad, fabricaba sus propios juguetes, es algo que se sigue dando entre los más pobres, que sin recurso a comprar todo lo que ofrece el mercado no le queda otra que inventar su propio juego.
Ese espacio transicional va a tener que ver con un lugar que no está afuera, y tampoco está adentro, es un yo- no yo, que le permite al niño construirse de manera saludable en una separación de los otros y de sí, para tener un espacio (el transicional) o un objeto, que puede ser: desde un dedo para chuparse, un osito con el que dormirse, un dibujo que hace, una calesita para poder jugar. Perfectamente, la calesita, más que nada en esos tiempos, que como contaba el tango era la única oferta por así decirlo que se ofrecía al niño, despertaba en este, esa necesidad imperiosa de poder jugar en la calesita, donde un mundo representado por el caballito, el auto, los leones, y que demás contaba con el desafío personal de poder agarrar la sortija! Los que hemos podido lugar en la calesita, y ganar la sortija sabemos lo emocionante que era ese logro.
Creo que la niñez,  la de antes ofrecía más posibilidades al niño para que sea creativo, pero esto es algo social,  tenemos que entenderlo así, porque los niños de ahora también tienen esa posibilidad, más allá de las ofertas del mercado de brindar todo dado, si los adultos fomentamos la capacidad creativa en el niño veremos que la inocencia está, la misma que la de los niños de aquel entonces. Porque distingamos: que hoy en día los niños tengan acceso a Internet y medios en general, es decir, que tengan acceso todo el tiempo a la información, no quiere decir que tengan conocimiento y que puedan comprender, razonar, toda esa información. Mucha información no quiere decir que tengan conocimiento. Y los niños se nutren no sólo de lo que viene de lo social, sino también de lo que en la familia se le oferte.
Entonces, comencemos a ofrecer a esos niños, la posibilidad de ser creativos, que creen sus propios juguetes, si es que tienen que preparar un trabajo para la escuela o quieren leer un cuento, enseñémosle la biblioteca del barrio como un lugar de pertenencia en donde puede encontrar gran variedad de libros, y en donde tendrá que usar sus capacidades intelectuales o aprender a usarlas en la búsqueda de lo que quiera hallar.
Me acordaba, preparando este tema, de una vez que de niña pasé delante de una calesita, y no le pedí, por primera vez a mi mamá que me llevara, recuerdo que pensé: “Ahora soy grande, porque ya no pido ir a la calesita”, fíjense la fantasía de un niño por qué lado va, no? La idea de ser adulto relacionado con dejar de ir a la calesita, o de no participar de determinados juegos.  
Pasa muchas veces que no quejamos pensando que hay muchas cosas buenas de nuestra niñez que se perdieron, pero también pasa por los adultos, hacer que estas cosas estén presentes mediante nuestras acciones, en ese sentido,  invitemos a nuestros niños a conocer las calesitas, contémosles las historias que encierran las calesitas. Si lo hacemos le daremos la oportunidad no sólo a ellos de que se diviertan –porque sin duda alguna se van a divertir- sino que también nos daremos la posibilidad a nosotros mismos, de encontrarnos con esa parte de nuestra historia, quizás guardada en un baúl del alma, que tuvo que ver con ese espacio transicional del que nos hablaba Winnicott, que construyó  parte de nuestro psiquismo, que nos hizo pertenecientes a una generación, a un lugar, y que es responsabilidad de cada uno, seguir manteniendo viva.

16 de agosto de 2011

"Sé el arquitecto de tu propio destino" (María Guidobono)


Cuando empecé a estudiar counseling una frase me atrapó, me dijeron que era de Rogers, aunque también había leído un poema de Amado Nervo que esbozaba la misma idea: “Sé el arquitecto de tu propio destino”.

Hoy me doy cuenta que durante toda la carrera, esas palabras, me siguieron resonando y sonando, haciendo eco en mí: arquitecto, destino.

¿Qué podían significar en el marco de un proceso de counseling? ¿Acaso la consultoría psicológica no tenía más que ver con la idea de libertad que la de destino? ¿Qué es ser arquitecto de un destino? ¿Significaba que ya había un destino y que nosotros los counselors deberíamos en todo caso acompañar al consultante en ese camino ya trazado, y que en eso consistía nuestra profesión?

Muchas veces me encontré a mí misma pensando en todas las profesiones que en nombre de ayudar, lo que hacen  es adaptar  –ya sea con medicamentos, terapias, etc- a individuos que sufren una determinada realidad. Yo no quería ser parte de un sistema así, al contrario: mi vocación tenía y tiene que ver con la libertad. ¿Cómo significaba entonces la palabra destino?

Al transitar la carrera, ocurrió mi propio proceso, en él se fueron dando revelaciones, teóricas pero también las prácticas, las que yo vivía con todo eso que me transmitían.  Por lo cual, pude darme cuenta que nuestra profesión, el counseling, no tiene que ver con un la idea de un destino en términos de una fatum, como creían los griegos, ese destino marcado, cerrado, en donde todas las alternativas eran circulares a un solo final, que ya estaba escrito y el cual no se podía cambiar.

 Al contrario, el counseling es libertad, es lineal, va para adelante,  lo que trae el consultante es un sufrimiento que está del lado del estereotipo, del estancamiento, de la pasividad,  una fatum en la que se encuentra atrapado quizás desde hace mucho, y que los counselors, no venimos a reforzar, sino que venimos a reflejar, a espejar al consultante para que pueda verse y reverse desde su historia, donde nuestra profesión tiene que ver con puntuar esos círculos donde la persona se encuentra repetida, y por eso ya supone su final.

Considero, desde esta perspectiva, que ser arquitecto, está del lado (en el marco de la frase citada) de la creatividad en el consultante, en tanto para nosotros, los counselors, nos ubica en la no-directividad, lo que significa que no dirigimos el proceso del consultante sino que es él, quien interviene haciendo uso de su libertad para construir su camino, y que nosotros ayudamos a  que él pueda tomar protagonismo en su vida descubriendo que no hay un solo camino, que la libertad tiene que ver con las elecciones, y las elecciones con las diferentes y múltiples alternativas que el consultante tiene y que en medio de su crisis no puede registrar. En ese sentido, un proceso de counseling, es un antes y un después, en la vida de alguien.

Por lo cual, “ser el arquitecto de tu propio destino”, es el proceso en sí del consultante, significa que pueda hacerse cargo de su sí mismo, conectarse con sus recursos, descubrir sus potencialidades, y fundamentalmente creer en su propia libertad para tomar las decisiones que suponga necesarias en su vida. Y que si en el medio de un camino se da cuenta que no era lo esperado, no lo siga hasta el final creyendo que ya es así, y que no se puede hacer nada para cambiarlo, sino, por el contrario que sepa que él es el propio arquitecto de su vida, que construye puentes, y derriba otros, para hacer nuevas rutas, que lo acerquen a la meta que quiere para sí.


EN PAZ (Amado Nervo)

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
 cuando planté rosales, coseché siempre rosas. 
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:

¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;

y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

La pertenencia barrial (María Guidobono) "10 in the city"

Programa radial "10 in the city" conducido por Ana Leguisamo Rameau. Lunes 15/08/11
Por www.arinfo.com.ar 
En esta oportunidad la Clr. María de las Mercedes Guidobono nos habla de:


 "La pertenencia barrial"



Hola, qué tal Ana! Hoy hablaremos sobre “La pertenencia barrial”. ¿Qué significa pertenencia? ¿Qué implica psicológicamente sentirse perteneciente a un barrio?

Algunas personas tienen la posibilidad de establecerse en un barrio, siendo chicos, y crecen sabiendo quiénes son sus vecinos, cuáles son sus historias, cuáles son los comercios, los lugares significativos del sitio, las anécdotas, leyendas y mitos que se van contando oralmente de generación en generación.
Así es como un barrio para una persona se convierte en un grupo de pertenencia: quiere decir que tiene una mutua representación interna de sus vecinos y su lugar. Así como él mismo forma parte de la mutua representación interna de sus vecinos.

En cambio aquellos individuos que por diferentes causas, se mudan de barrio en barrio, o incluso  viajan a otros países, muchas veces sienten la melancolía de no sentirse pertenecientes a ningún sitio en particular, de cada lugar van tomando diferentes cosas. Quizás no conocen a sus vecinos ni de saber la historia del barrio. Vemos recortes de barrios en donde puede verse gente formando en vez de grupo, una serie: lo que significa que entre vecinos no hay mutua representación interna, es decir: ningún vecino, considera al otro.

Aquellas personas, en cambio, que sí tienen la posibilidad de sentir la pertenencia a un barrio, tiene en cuenta a sus vecinos y a su lugar, tener en cuenta –aclaro- no significa llevarse bien y estar de acuerdo en todo, sino que quiere decir que existe como alguien significativo, como alguien que forma parte de su grupo de pertenencia.

Podemos hablar, entonces que el barrio se vuelve un importante apoyo psíquico para el individuo que desarrolla su vida sintiéndose perteneciente al lugar y su gente.

La consecuencia de formar parte de un grupo de pertenencia, podemos verla mediante la agrupación y organización que llevan a delante esos vecinos que se reconocen entre sí como formando parte de un mismo sitio: y estos lazos pueden crear lo que llamamos cooperación para ejecutar una tarea específica, por ejemplo en fechas de fundación de barrio, u otras fechas se consideran a tal punto de volverse la alegría o la congoja (si la fecha es solemne) del barrio, mediante festivales, creación de sociedades de fomento, parroquias, grupos scouts, comunas. Donde la cooperación tiene que ver con que el grupo se reúna para llevar adelante una tarea, y para hacerla, estarán claros los roles diferenciados de cada vecino, es decir quién se ocupa de qué y para qué. Es importante aclarar una vez más, que tener en cuenta a un vecino dentro del grupo interno psíquico del sujeto, no significa estar de acuerdo, llevarse bien, con todos, sino, tenerlos en cuenta en sus diferencias, que es la base de la cooperación, porque imagínense que sino, los roles en vez de ser complementarios, serían suplementarios, es decir, que el grupo no sumaría, sino que restaría a la individualidad de cada vecino.

Recalco esto de no llevarse bien, puesto que es algo bastante común hoy en día, cuando hay un problema entre vecinos, trata de solucionarlo en estas mediaciones que se ofrecen en los cgpc porteños, por ejemplo.

En otro momento desarrollaremos también los aspectos que tienen que ver con el padecimiento hacia los vecinos, con los que uno no puede convivir de manera armoniosa, esto ocasiona mucho stress y a veces problemas graves.

Me interesa mencionar también, en esto de la pertenencia barrial, la característica de identidad que da un barrio cuando uno se siente parte de este. Así vemos, que mucha gente se presenta diciendo, por ejemplo: “Soy Juan, de Monte Castro”. Qué notable esto, porque es como un regreso a la época antigua, en donde la gente no tenía apellido, o no lo usaba, y se conocían entre ellos y reconocían, diciendo su nombre y su lugar de origen. Por mencionar un hecho conocido entre todos: Jesús de Nazareth, María de Magdala, y así sucesivamente.

Por lo cual vemos que si mediante la pertenencia, podemos llegar hasta sentirnos identificados por el lugar, sus costumbres, sus vecinos, su historia, cuán fundamental es para cada vecino que sienta esta mutua representación interna por su barrio: otorga identidad.

Los que han sentido pertenencia a algún barrio, saben qué doloroso ha sido si han tenido que mudarse: cuáles fueron las causas, y cómo han tenido que explicarle, si los hubiera, a sus hijos, este cambio. Los adultos, no sólo los niños, también sufren este tipo de cambios, estos pequeños desarraigos. Pero, asimismo, por ser tan doloroso un cambio de lugar de pertenencia, siempre hay que hablarlo, dando así la posibilidad de tramitación por la vía simbólica.

   Para finalizar, me gustaría que con estas reflexiones, ustedes puedan pensar en su propia historia personal, y darse cuenta si han tenido o tienen lugares, barrios de pertenencia y qué significa para ustedes.

  

12 de agosto de 2011

Programa de Radio: "10 in the city"

Desde el lunes 15 de agosto y todos lunes, de 11 a 12hs estaré participando del programa radial: "10 in the city" conducido por la periodista Ana Leguisamo Rameau.







No te lo pierdas, y si querés proponer algún tema, relacionado al mundo porteño, escribime a:
mariaguidobono@hotmail.com


www.arinfo.com.ar